Más de 100 venezolanos han realizado el curso ‘Kit de bienvenida’ de la Asociación Amigos de Venezuela en Vigo

Durante el pasado año regresaron desde Venezuela a Galicia un total de 2.163 emigrantes gallegos o descendientes con nacionalidad española, una cifra que está previsto aumente este año. “A muchos de los que están llegando ahora le han pagado el billete entre toda la familia para que pueda venir a trabajar y luego ya traer al resto, pero la integración social es lenta y puede tardar dos o tres años”, explica Manuel Méndez, educador social de la Asociación de Amigos de Venezuela en Vigo, quien incide en que deberían de “venir con la documentación más preparada, pero están huyendo de una situación de semiguerra”.

El perfil de los usuarios de esta Asociación es muy variado y va desde gallegos emigrantes retornados, hijos de gallegos que han adoptado la nacionalidad o cónyuges de gallegos retornados hasta personas que no tienen ninguna vinculación con Galicia y están en situación irregular.

La media es de 45/50 años con titulación universitaria superior, pero sin homologar, que se encuentran en una situación que solo puede acceder a trabajos no cualificados.

“Últimamente, –explica Méndez– el perfil está cambiando. Llegan muchos venezolanos que piden asilo político y que no tenían vinculación con Galicia”.

Una de las principales tareas que realizan en la Asociación es informar a los usuarios a donde se deben dirigir en las diferentes situaciones. “Nosotros no tenemos recursos para solucionar muchos de sus problemas y por eso les derivamos a los diferentes sitios donde le pueden ayudar”.

La Asociación también ofrece asesoramiento en temas de nacionalidad y pensiones y organiza charlas junto con otras ONG. En colaboración con ‘Médicos del Mundo’ organizaron una charla sobre el sistema sanitario y en colaboración con ‘Mulleres en Igualdade’, sobre igualdad de género. También organizan actividades con voluntarios como una charla sobre cómo crear un negocio que impartió una chica venezolana que tiene una consultoría empresarial o un curso que tendrán en octubre sobre contabilidad básica. Además, están poniendo en marcha talleres de formación y capacitación y clases de refuerzo de diferentes niveles de formación.

‘Kit de bienvenida’

Manuel Méndez lleva desde el mes de mayo haciendo sus prácticas en esta institución, en la que imparte el curso ‘Kit de bienvenida’ por el que ya han pasado más de 100 personas. “Cuando comencé en la Asociación entrevisté a varios usuarios para ver las necesidades que había y en qué situación estaban. La mayoría no tenían trabajo, tenían la titulación sin homologar y no conocían la estructura de Vigo, Pontevedra, Galicia y Estado y no sabían nada de contratos de trabajo y por eso diseñé este curso”.

El ‘Kit de bienvenida’ cuenta con una parte en la que se hablaba de la búsqueda de empleo: páginas donde colgar el curriculum, portales y boletines de empleo y funcionamiento de Linkedin. Además, se ofrece información de los diferentes polígonos industriales y de los clústers de los distintos sectores; así como de los contratos, la seguridad social, las mutuas, la estructura de la nómina, los derechos como trabajadores y donde informarse si tenían algún problema en este ámbito.

También se explica la estructura de Vigo, los servicios que oferta el Ayuntamiento, tanto servicios sociales como actividades de ocio y de la provincia de Pontevedra, así como la Xunta y los trámites que pueden hacer a través de su página web y también del Estado, “porque ellos tienen la idea de que para cualquier trámite tienen que ir a Madrid pero aquí, con la tramitación digital, no es necesario”, dice Méndez, quien comenta que también hablan sobre el proceso de homologación de títulos y las diferentes opciones de formación.

Homologación de títulos

La homologación de títulos es uno de los problemas con que se encuentran los venezolanos cuando llegan a España. “En los cuatro meses que yo llevo trabajando en la Asociación nadie ha conseguido validar un título universitario”, asegura Méndez, quien explica que el proceso es muy complicado y puede resultar caro, ya que la tasa para secundaria es de 48 euros y para títulos universitarios está sobre 175 euros, “lo que supone mucho dinero para gente que vive con 300 ó 400 euros al mes”, explica.

“Para llevar a cabo la homologación –explica– tienen que apostillar el título en el Ministerio de Educación de Venezuela que prácticamente no está dando citas y están tardando unos seis meses”. Además, se están encontrando con bastantes casos de venezolanos a los que les mandan apostillas falsas y se enteran cuando van a homologar el título.

Una vez que tienen toda la documentación, la homologación del título de secundaria se hace en la Xunta de Galicia y tarda entre dos y cuatro meses, pero la universitaria es más complicada y suele llevar unos 18 meses. Además, no le convalidan todo y la mayoría tendrían que pasar por la universidad y examinarse de algunas materias.

Durante los cursos y a los usuarios que llegan a la Asociación, Manuel Méndez les insiste mucho en la necesidad de contar con algún título oficial, “ya que, si no lo tienen, sólo pueden acceder a los trabajos sin ningún tipo de cualificación”.

“Yo siempre planteo varias opciones y luego ellos siguen lo que más les pueda interesar. El plan A, sería homologar el título; el plan B, la prueba libre de secundaria; y el plan C, hacer el examen de competencias clave que organiza el departamento de Empleo y desde ahí pueden acceder a un certificado de profesionalidad que es el equivalente a la formación profesional”, explica este trabajador social.

En septiembre un grupo de 10 venezolanos se presentó a la prueba libre de secundaria y la aprobaron cinco. “La prepararon ayudándose unos a otros. Cada uno explicaba las materias de su ámbito. Yo considero que fue un éxito”, explica Méndez, “porque prepararon en 12 semanas algo que en España se hace en cuatro cursos”.

Méndez explica que el sistema actual es así, pero “yo creo que se deberían ofertar cursos de integración social a niveles cualificados para que Galicia se pueda beneficiar de ese talento y contar con informáticos, soldadores y contables, entre otros, ya que actualmente al inmigrante siempre se le ofertan trabajos no cualificados por lo que seguirán en riesgo de inclusión social”, asegura.

Manuel Méndez -2º por la izda.-, junto con otros voluntarios de la Asociación de Amigos de Venezuela.

 

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